Entonces nos dispusimos a conocer y observar sus vistas, bosques, caserÃos y casas rurales acompañado de la brisa marina, nos topamos con muchos animales y su estilos de crianza; una fauna y flora que se preserva atreves del tiempo recordando como la naturaleza sigue presente y se conecta con nosotros aun estando muy cerca de la ciudad. Con risas y cantos nuestra marcha tomó rumbo al área de recreo de Lusarbe (Orio); llegando a destino un poco más tarde de lo previsto. Tras una comida reparadora y un descanso. Exploramos la zona y emprendimos el regreso.
0 Comentarios